Cómo cultivar cannabis en macetas

Cultivar marihuana en tierra es de lejos la forma de cultivo más utilizada en todo del mundo, tanto en interior como en exterior, por los grandes resultados que ofrece. En este artículo te ayudamos a optimizar nutricionalmente el sustrato de forma simple y eficaz.

Tierra para cannabis

Tierra para cannabis

¿Cuál es la mejor tierra para el cultivo de marihuana?

Sin duda, la mejor opción es usar una tierra diseñada para el cultivo de cannabis, ya que su textura y composición nos garantiza unos resultados muy superiores que los que ofrece un sustrato de jardinería clásico.

Usar un sustrato especialmente creado para cultivar cannabis es una muy buena manera de optimizar nuestra cosecha, ya que nos asegura una buena estructura, y con ella un buen drenaje y aireación, un óptimo PH, y un equilibrio de los nutrientes que contiene. Por ejemplo, tanto BioBizz como Top Crop nos ofrecerán excelente resultados.

Enriquecer la tierra antes de usarla para cultivar

Además de los fertilizantes líquidos, existe la posibilidad de enriquecer la tierra usando fertilizantes sólidos y estimuladores de la microvida, lo que nos permitirá prescindir o reducir la cantidad de nutrientes líquidos a usar, facilitándonos el trabajo durante el cultivo.

Una buena mezcla sería la siguiente:

  • 100 L de tierra para marihuana
  • Entre 10 y 20L de Humus de lombriz, un fertilizante natural realmente completo y equilibrado.
  • Entre 2 y 5L de Plagron Bio Super Mix, una combinación de fertilizantes orgánicos muy rica en oligoelementos y vida microbiana beneficiosa
  • 1 K de Guano de murciélago, rico en Fosphoro (P), que estimulara el desarrollo de flores y las defensas naturales de la marihuana
  • 1 K de ceniza de madera (procedente de la barbacoa o de la chimenea), con altos niveles de Potasio (K) y de Carbón
  • 200 gr de Nutrihemp, un fertilizante orgánico hecho de algas, rico en nitrógeno (N) y aminoácidos

Estos elementos son de liberación lenta, se degradan progresivamente en el suelo durante todo el transcurso del cultivo. Gracias a esto, el riesgo de sobre fertilización es muy bajo, a diferencia de los nutrientes líquidos, que son asimilados con mucha más facilidad.

Para mejorar la estructura de la tierra, añadiremos:

  • 20% fibra de coco y/o 10% de perlita, encargados de incrementar el drenaje y la aireación del sustrato
  • Polímeros, que absorben y mantienen una pequeña reserva de agua, disminuyendo la frecuencia de los riegos.

Colocar bolas de arcilla expandida en el fondo de las macetas no es buena idea, aunque sea algo que se vea con mucha frecuencia, ya que estas reducen la cantidad de tierra disponible, además de aumentar los niveles de PH si no las tratamos debidamente antes de usarlas.

Marihuana en tierra en floración

Marihuana en tierra en floración

¿Cómo estimular la vida microbiana de la tierra?

Una de los aspectos más importantes al cultivar marihuana en tierra es estimular la vida microbiana benéfica del sustrato (bacterias y hongos), ya que se encargan de establecer una simbiosis natural con las plantas, realizando dos acciones muy importantes:

  • Descomponer las moléculas orgánicas y las raíces muertas, transformándolas en nutrientes que las plantas puedan absorber
  • Aumentar las defensas de las raíces ante los ataques de bacterias u hongos patógenos

La micro vida de la tierra suele ser un elemento al que los cultivadores no le prestan la atención debida; puesto que esta influye directamente sobre el desarrollo de las plantas, si la estimulamos correctamente, aumentará la cantidad y la calidad de la cosecha, así como el desarrollo y la salud de las plantas.

Trichoderma Harzianum

Trichoderma Harzianum

La cepa más famosa y puede que la más eficiente es la de Trichoderma Harzianum, de la familia des las micorrizas (hongos microscopicos), que estimula el crecimiento radicular y evita que el sustrato sea colonizado por otros hongos maliciosos.

Al añadir y activar estos elementos biológicos en el sustrato es muy importante no utilizar ningún producto bactericida o fungicida en el riego o que pueda afectar a la tierra, como el H2O2, suplementos de Silicio, Propolix o Azufre, ya que repercutirán negativamente en ellos.

También es muy importante reposar el agua del grifo que vayamos a usar unas horas antes de regar las plantas, con la finalidad de eliminar el cloro por evaporación, y de paso los gérmenes y bacterias que pueda haber en ella, facilitando la proliferación de la micro vida beneficiosa.

Así, estimulamos que esta potencie su actividad, creando sus propias enzimas para descomponer la materia orgánica, evitándonos añadirlas en el riego.

Esto se debe a que las enzimas han sido diseñadas para simular la acción de la vida microbiana cuando ésta no está disponible en el sustrato, como en el caso de los cultivos hidropónicos y aeropónicos.

Si además queremos esterilizar la tierra, y eliminar las bacterias, hongos, huevos, larvas… la podemos meter unos segundos en el micro ondas, teniendo en cuenta que luego deberemos de añadir una nueva vida microbiana usando productos como el Vitasoil.

Añadir azúcares (melazas) al agua de riego incrementará mucho la actividad microbiana, al igual que los suplementos de ácidos húmicos y fúlvicos, pues actuarán como alimento de rápida asimilación.

Fertilizantes para el cultivo de cannabis en tierra

Utilizar fertilizantes orgánicos (cultivo bio) nos ofrece muchas ventajas; desde conseguir mejores sabores en nuestra cosecha, hasta asegurar que la microvida beneficiosa se mantiene intacta y funcional, además de ser respetuosos con el medio ambiente.

Algunas buenas opciones son:

  • Toda la gama Ata Organics
  • Los productos de Top Crop
  • Bio Vega y Bio Flores de BioCanna
  • Bio Grow y Bio Bloom de Biobizz

En caso de que decidamos optar por usar abonos minerales (químicos), estos serán asimilados directamente por las plantas sin necesidad de ser procesados por la vida microbiana. Su estructura en forma de sales les aporta menos nutrientes a las bacterias, lo que a su vez disminuye su actividad y proliferación.

Es decir, un cultivo con fertilizantes Bio fomenta y a la vez necesita una gran actividad microbiótica para que esta descomponga las moléculas de materia orgánica y las plantas la puedan asimilar; un cultivo con fertilizantes químicos ni necesita ni fomenta la microvida.

En el primer caso, las plantas asimilan un amplio espectro de elementos y sustancias, que hacen que los aromas de las flores sean intensos y ricos, pero es un proceso más lento que en caso de usar fertilizantes minerales, de muy rápida asimilación, pero que crean cosechas con menos aroma. En cuanto a producción, si jugamos bien nuestras cartas, obtendremos rendimientos similares en ambos casos.

Podemos decir que los fertilizantes orgánicos nutren simultáneamente el suelo y la planta, dejando una tierra rica y viva, mientras que los minerales solo alimentan la planta, dejando el sustrato pobre y estéril.

Marihuana en vegetativo en tierra

Marihuana en vegetativo en tierra

Para evitar la acumulación de sales en la tierra, regaremos fertilizando de forma intermitente, es decir, aplicando un riego con fertilizante y otro sin, y como máximo dos riegos con fertilizante por uno solo con agua.

Además, es importante realizar un lavado de raíces al final de la floración, regando las plantas con abundante agua y sin fertilizante, unas 3 semanas antes de la cosecha como mínimo. Esto ayudará a la planta a limpiar las flores de restos de nutrientes acumulados, lo que repercutirá en que tengan un sabor mucho más limpio y dulce.

Regulación del PH en los cultivos de marihuana en tierra

Si cultivamos con fertilizantes orgánicos y con el el pH del agua de riego entre 5 y 8no es necesario corregir el pH de la mezcla, pues la tierra dispone de buenos tampones reguladores del pH de forma natural, que amortiguarán sus fluctuaciones automáticamente, manteniéndolo cerca del valor ideal de unos 6.5.

Raíces en simbiosis con la micro vida

Raíces en simbiosis con la micro vida

Si nos vemos obligados a usar un ácido para reducir y regular el PH, éste eliminará el efecto tampón de la tierra, obligándonos a corregirlo manualmente durante todo el cultivo.

Cultivando en tierra, es necesario modificar el pH y ajustarlo a los 6.5 en los siguientes casos:

  • Si usamos fertilizantes minerales, para facilitar su correcta asimilación
  • Cuando usamos agua con un pH inferior a 5 o superior a 8
  • Al cultivar plantas madres, pues el efecto tampón natural de la tierra se va perdiendo con el tiempo

Si en un cultivo orgánico (bio) nos vemos obligados a reducir el pH, usaremos ácido cítrico o zumo de limón. Además, medir la EC (conductividad eléctrica) no será necesario en este tipo de cultivos, porque las plantas absorberán los alimentos que necesiten del suelo, gradualmente, a medida que los necesiten, de modo que el medidor no nos aportará datos exactos de la concentración real de nutrientes del suelo.

Si cultivamos con fertilizantes minerales, la cosa cambia, ya que deberemos medir con exactitud la cantidad de elementos nutritivos que les suministramos a las plantas de nuestro cultivo (EC del agua de riego), para evitar sobre fertilizarlas. Esto también nos servirá de referencia para saber las necesidades nutricionales de una genética en concreto, que podremos usar como referencia en futuros cultivos.

Macetas a utilizar para el cultivo de cannabis en tierra

Las raíces de la marihuana tienen tendencia a colonizar las partes exteriores de la maceta en la que se encuentran, y por esto, resulta muy útil trasplantarla a una maceta de mayor capacidad varias veces durante el transcurso del cultivo, para que se acomoden y puedan seguir creciendo.

Cannabis cultivada en tierra en maceta de 7L

Cannabis cultivada en tierra en maceta de 7L

De este modo, nos aseguramos de que la planta cree un sistema radicular mucho más eficiente y robusto, lo que facilita el riego, la nutrición y el desarrollo y vigor de la planta.

Además, las macetas siempre deben tener agujeros en el fondo que permitan un drenaje eficaz del riego, para evitar encharcamientos, y en consecuencia, la pérdida de la oxigenación de la tierra.

Al cultivar en exterior, una maceta grande nos garantiza una cosecha abundante, motivo por el cual se recomienda utilizar contenedores de 30L, 50L o de más capacidad, pasando las plantas a la maceta final justo antes de que empiece la floración.

Si cultivamos semillas de marihuana regulares, es recomendable esperar a que empiece la floración y las plantas marquen su sexo antes de trasplantarlas a la maceta grande, descartando así los machos, y ahorrando materiales y esfuerzo.

Las genéticas de marihuana autoflorecientes no siguen estas normas, ya que debido a su corto periodo de crecimiento y a su sensibilidad, es mejor sembrarlas directamente en la maceta final, la maceta cónica de 18L.

Cultivar varias plantas en la misma maceta no es buena idea, porque estas competirán entre sí, tanto a nivel aéreo como radicular, consiguiendo que todas crezcan menos y peor. En caso de querer probarlo, es importante usar macetas grandes o bandejas de cultivo, y separar las plantas lo máximo posible.

Cultivo de cannabis en Smart Pot

Cultivo de cannabis en Smart Pot

Las macetas de plástico son más prácticas y cómodas que las de arcilla, porque pesan menos y ocupan menos espacio.  Además, las macetas cuadradas son más eficientes que las redondas, ya que impiden la espiralización de las raíces y permiten llenar más la superficie de cultivo. Finalmente, las macetas blancas ayudan a proteger las raíces del calor del verano, ya que las mantienen más frescas que las negras, al absorber menos luz.

En cuanto a la oxigenación de las raíces, puede ser uno de los factores limitantes al cultivar en tierra, siendo recomendable . Como con los riegos sucesivos, esta se irá compactando de forma progresiva, podemos rascar suavemente la capa superior de tierra de las macetas, mejorando su estructura y la absorción del agua.

Otra solución es utilizar macetas geotextiles (Smart Pot, TexPot), que maximizan la aireación de la tierra y estimulan el crecimiento y ramificación de las raíces.

Trasplantar las plantas de marihuana correctamente

Para que las plantas frenen lo mínimo posible su desarrollo después de trasplantarlas, es importante reducir al máximo el estrés que sufran en el proceso, especialmente en las raíces.

El trasplante resulta mucho más sencillo cuando la tierra parta marihuana está completamente seca, de modo que evitaremos regar antes de hacerlo.

Para pasar una planta de una pequeña maceta (A) a una más grande (B) seguiremos los siguientes pasos:

Reducir el estrés en los trasplantes

Reducir el estrés en los trasplantes

Primero, colocamos un poco de tierra en el fondo de la maceta grande (B), y situamos la maceta pequeña (A) en el centro de la grande, encima de la capa de tierra que acabamos de depositar en ella. Luego, añadimos tierra a los lados hasta que llegue hasta arriba.

Luego, prensamos un poco los laterales de la maceta pequeña (A) contra la tierra, para comprimirla ligeramente, y poder sacar la maceta (A) con mayor facilidad.

Si al hacerlo, uno de los laterales se desploma, repetimos el proceso y comprimimos la tierra un poco más.

Gracias a esto, conseguimos un perfil del tamaño de la pequeña (A) en la maceta grande (B).

El siguiente paso, es sacar con cuidado la planta de la maceta pequeña (A), con cuidado, para seguidamente introducirla en el espacio que hemos creado en la maceta grande (B).

Prestaremos especial atención en no tirar del tronco de la planta, ya que podemos dañar la raíz principal, afectandola gravemente.

Finalmente, añadimos un poco de tierra en la superficie de la maceta (B) para terminar de llenarla, sin comprimirla, y procedemos a regarla añadiendo un estimulador de raíces al agua de riego, que además de estimular su acondicionamiento, le aporta vitaminas que reducen el estrés.

Reutilizar la tierra para otros cultivos de cannabis

Aconsejamos no utilizar la misma tierra para realizar varios cultivos, pues su estructura se degrada a medida que la usamos, perdiendo capacidad de oxigenación, de drenaje, el efecto tampón… Además de contener residuos dejados por los fertilizantes, restos de raíces, larvas o huevos de plagas que hayamos sufrido.

En caso de querer usarla, la dejaremos reposar al aire libre, limpiándola bien de restos de raíces, y haciéndole un buen lavado con agua y un limpiador de sales, y luego la reacondicionaremos añadiendo coco o arlita para mejorar la textura, y con productos como el Vitasoil y Trichoderma, para estimular la microvida.

En todo caso, es preferible no tirar su tierra a la basura, y utilizarla en la huerta o para trasplantar plantas de interior (Ficus, etc), siempre que sea posible.

Ventajas del cultivo de marihuana en tierra

Plantas de marihuana cultivadas en tierra

Plantas de marihuana cultivadas en tierra

El cultivo de marihuana en tierra nos ofrece la gran ventaja de poder utilizar fertilizantes orgánicos, además de fomentar una rica vida microbiana benéfica; estos dos factores nos permiten obtener una cosecha de marihuana con unos sabores y unos aromas realmente intensos y cargados de matices.

Además, nos ofrece una buena tolerancia a los errores en el cultivo gracias a su potente efecto tampón. Por este motivo, aconsejamos empezar a cultivar marihuana en tierra si estamos aprendiendo, pues los sistemas hidropónicos tienen un margen de error mucho menor, y necesitan una inversión mucho mayor.

Es decir, merece la pena aprender en tierra para ahorrar tiempo, dinero y dolores de cabeza, y cuando hayamos adquirido los conocimientos básicos y conozcamos la planta, podremos pasarnos a otros tipos de cultivo si lo deseamos.

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